Mudanza!

12/08/2006

A partir de hoy se mueve el blog a El nido del escorpión. Las entradas y comentarios de este blog se han copiado al nuevo sitio. A partir de hoy, este blog queda desactualizado.

Nos vemos en http://www.elnidodelescorpion.es ;)

El juego de Ender

30/07/2006

el juego de ender Se trata de un libro de ciencia ficción quizá no tan conocido como Un mundo feliz, 1984 o Farenheit 451 (todos ellos de lectura más que recomendable), pero muy bueno y de lectura igual de recomendable ;) El libro, escrito por Orson Scott Card, forma parte de una larga saga e historias paralelas (la misma historia desde los diferentes puntos de vista de los personajes).El personaje principal es Ender, un niño forzado a rendir al máximo para convertirse en el comandante jefe que liberará a la humanidad del peligro de invasión extraterrestre: los insectores.

Es de lectura rápida, con una descripción psicológica de los personajes muy buena. Cuenta con un final sorprendente (al menos para mí) y nos invita a ciertas reflexiones: las cualidades deseables de un líder, la manipulación, la utópica unión de la humanidad, el poder en la era tecnológica en que vivimos…

Aún te queda algo de tiempo para leerlo antes de que saquen la película.

Mario López de Ávila tiene escrito en su blog una frase del libro que se está leyendo: “Just because others are involved in the game you are playing doesn’t mean they are playing the same game” de Russell Ackoff. Justo antes de disfrutar de mis cortas vacaciones caí en la cuenta de esa gran verdad.

Considero que mi comportamiento con la gente sigue la norma de “ojo por ojo”, o el comportamiento “tit for tat” ya descrito del dilema del prisionero. Este comportamiento dice que de primeras con la gente se coopera. El comportamiento futuro viene determinado por el comportamiento justamente anterior de la persona con la que te relacionas. Así, si en el primer encuentro tu cooperas y la otra persona deserta (hace algo en contra de las normas, ya sean sociales,legales, etc), la siguiente vez que tengas que relacionarte con ella, tú desertarás. La ley del Talión se considera algo vengativo, aunque yo no veo venganza en esta actitud. Veo que promueve la cooperación (cuando la otra persona vea que si ella va en contra de las normas y de dañe a ti, verá como tú haces lo mismo y la dañas a ella, al no querer ser dañada, cooperará), y además es justa y permite el aprendizaje del comportamiento (al recibir el castigo justo depués de la infracción). No es vengativa en el sentido de “venganza fría” que se sirve después de un tiempo de la ofensa, ni hay una contraofensiva de mayores magnitudes (de ahí el “ojo por ojo”). Otro refrán que ilustra este comportamiento puede ser “dar de su propia medicina”, y un poco más abierto, “donde las dan, las toman”.

Como decía, justo antes de tomar las vacaciones, pude ponerlo en práctica, cuando un conocido hizo un comentario de muy mal gusto y muy maleducado. Me sentó muy mal ese comentario ya que denotaba una falta de respeto. Le hice saber que había escuchado el comentario (que igual dijo en broma, vete tú a saber), pero no se disculpó. Eso sí, me preguntó al poco rato un par de cosas, y yo, aún dolida por la falta de respeto, le contesté con sus mismas palabras.

Mi gozo en un pozo. Mis palabras le resbalaron. Ni se inmutó. Y es que él, a pesar de estar en mi juego, no jugaba conmigo, como bien dice R. Ackoff.

Moraleja: si aplicais la estrategia ojo por ojo, hay que tener muy claro las normas sobre las que se basa la relación (o dilema), que en caso de las sociales, pocas veces están claras. Si no, en vez de dar ojo por ojo, te puedes encontrar limpiando barro con barro.

Poco antes de ser “conorado”, Ratzinger dio un discurso hablando sobre la dictadura del relativismo, termino usado para censurar la ideología secular moderna, la cual no reconoce nada como definitivo, cuya última meta consiste solamente en el ego y deseos de uno mismo. Scola, Patriarca de Venecia, habla de prevalecer la tradición. Comenta: “La palabra familia tiene un significado. La palabra familia significa la unión entre un hombre y una mujer abiertos a la vida. Mantengo que una pareja homosexual no constituye una familia”. Estos días en Valencia Benedicto ha usado muchas veces la palabra tradición para referirse a la familia.

Tradición… Familia…

Ahora resulta que sólo debemos acordarnos de las familias felices que nos pintan los cuentos y las películas. Antes la gente no se casaba por sobrevivir, donde los hijos eran vistos como ayuda de trabajo, antes la gente no se casaba por conveniencia, para hacer/deshacer lazos entre “familas” o apellidos y así aumentar el patrimonio, antes la mujer dentro de esa “familia” no estaba en un segundo plano, muchas veces tratada como un animal. Antes, los  homosexuales que se casaban parejas de diferente sexo no tenian profundos problemas emocionales…Antes, la gente siempre era feliz y vivía un matrimonio heterosexual pleno de amor. Porque la familia, para la iglesia, es definitiva.

No se trata de amor, no. Se trata de hombre y mujer. Se trata de un pene y una vagina. Así de claro, así de material. La iglesia quiere y desea que la familia sea tan sólo heterosexual (“…cuya última meta consiste sólamente en el ego y deseos de uno mismo”, te suena?)
Si no tienes un pene que fecunde de forma natural una vagina (ojo, que los que tienen problemas de fecundación caen fuera de “la familia” o “matrimonio”), y que además se intente cada vez que se mantienen relaciones sexuales, no puedes considerarte “familia” o un buen “matrimonio”. Lo que no entiendo es como tantos cristianos que caen fuera de la definicion de familia de la iglesia no se ayudan entre sí, no se quitan la venda de los ojos, y ven que lo que importa es disfrutar del amor de tu pareja, sin importar que tiene o deja de tener entre las piernas.

Me parece bien que cada uno tenga una opinión propia del tema. Pero habría que replantear ciertos argumentos muy poco cristianos, espirituales y solidarios.

El diablo de la botella es un cuento escrito por Robert Louis Stevenson, autor de La isla del tesoro o El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr Hyde . El geniecillo de la botella puede hacer realidad nuestros deseos, excepto alargar la vida. Al terminar con la botella, el dueño tiene que venderla a un precio menor de su adquisición a otra persona. En caso contrario, la persona va al infierno sufriendo penalidades insoportables.

¿Comprarías la botella? ¿Por cuanto la comprarías? No la puedes comprar por un céntimo, porque después no la podrías vender…Si la compraras por dos céntimos, nadie te la compraría porque tu posible cliente diría que luego no se la puede vender a nadie. Lo mismo pasa con 3 céntimos, 4 céntimos, 5 céntimos ….

¿Comprarías la botella por 1000 euros? Total, seguro que la vendes, todavía quedan 999999 clientes, seguro que alguien depués que tú se arriesga a que la pueda vender.

¿Por qué compraríamos la botella aún sabiendo que al final estamos castigando con penurias (ese alguien, si todo el mundo tuviera sentido común, sería el poseedor actual de la botella, no importa su precio, ya sea 10 centimos o 10 millones)?
Porque pensamos a corto plazo.

Cada uno de nosotros ha escogido comprar la botella.
Cada uno de nosotros estamos comprando la botella al actuar tan irracionalmente con los recursos del planeta. Los recursos nos colman todas nuestras necesidades, pero cada vez es más difícil vender la botella (obtener nuevos recursos), hasta que al final hagamos de esta tierra un infierno.

Vil Metal

5/07/2006

El otro día, de casualidad, vi el final del concurso vil metal.Vi a un chico y una chica ante un dilema: había un bote de 20000 euros, si ambos cooperaban (pactaban que sí), cada uno se llevaba la mitad. Si uno de ellos desertaba y el otro escogía cooperar, el dinero iba para el que desertara. Si los dos desertaban, nadie se llevaba el dinero.

Me llamó la atención porque hace un tiempo me lei El dilema del prisionero: John von Neumann, la teoría de juegos y la bomba y me acordé del típico dilema donde al desertor se le premia. Me interesó porque los dos concursantes no paraban de decir: yo confio en tí, vamos a pactar, ya lo tenemos hablado….y la voz en off decía que sería la primera vez que se pactaría (!!! cuantos programas han emitido ya?). Yo estaba convencida de que ellos veían cómo el grupo sale más beneficiado si se coopera, y no se piensa en el beneficio aislado de uno mismo.

Me decepcionó muchísimo ver como luego, a la hora de votar, se decantaban por la deserción, con lo que ninguno de los dos tuvo premio.

Tambíen me entristeció ver como la televisión fomenta este tipo de dilemas, donde, al no ser iterativos, se favorece el hecho de desertar, no solo porque puedes llevarte todo el dinero, sino porque si cooperas y tu rival deserta, tu te quedas sin dinero y como un tonto delante de todos los teleespectadores…

“Los escorpiones son seres insociables y viven de manera independiente, en pocas oportunidades entran en contacto con otros alacranes”

Creo que esta afirmación se podría hacer de la gente…aunque sí, somos seres sociables, creo que somos muy independientes, demasiado independientes.

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