Jugando el mismo juego
30/07/2006
Mario López de Ávila tiene escrito en su blog una frase del libro que se está leyendo: “Just because others are involved in the game you are playing doesn’t mean they are playing the same game” de Russell Ackoff. Justo antes de disfrutar de mis cortas vacaciones caí en la cuenta de esa gran verdad.
Considero que mi comportamiento con la gente sigue la norma de “ojo por ojo”, o el comportamiento “tit for tat” ya descrito del dilema del prisionero. Este comportamiento dice que de primeras con la gente se coopera. El comportamiento futuro viene determinado por el comportamiento justamente anterior de la persona con la que te relacionas. Así, si en el primer encuentro tu cooperas y la otra persona deserta (hace algo en contra de las normas, ya sean sociales,legales, etc), la siguiente vez que tengas que relacionarte con ella, tú desertarás. La ley del Talión se considera algo vengativo, aunque yo no veo venganza en esta actitud. Veo que promueve la cooperación (cuando la otra persona vea que si ella va en contra de las normas y de dañe a ti, verá como tú haces lo mismo y la dañas a ella, al no querer ser dañada, cooperará), y además es justa y permite el aprendizaje del comportamiento (al recibir el castigo justo depués de la infracción). No es vengativa en el sentido de “venganza fría” que se sirve después de un tiempo de la ofensa, ni hay una contraofensiva de mayores magnitudes (de ahí el “ojo por ojo”). Otro refrán que ilustra este comportamiento puede ser “dar de su propia medicina”, y un poco más abierto, “donde las dan, las toman”.
Como decía, justo antes de tomar las vacaciones, pude ponerlo en práctica, cuando un conocido hizo un comentario de muy mal gusto y muy maleducado. Me sentó muy mal ese comentario ya que denotaba una falta de respeto. Le hice saber que había escuchado el comentario (que igual dijo en broma, vete tú a saber), pero no se disculpó. Eso sí, me preguntó al poco rato un par de cosas, y yo, aún dolida por la falta de respeto, le contesté con sus mismas palabras.
Mi gozo en un pozo. Mis palabras le resbalaron. Ni se inmutó. Y es que él, a pesar de estar en mi juego, no jugaba conmigo, como bien dice R. Ackoff.
Moraleja: si aplicais la estrategia ojo por ojo, hay que tener muy claro las normas sobre las que se basa la relación (o dilema), que en caso de las sociales, pocas veces están claras. Si no, en vez de dar ojo por ojo, te puedes encontrar limpiando barro con barro.
9/08/2006 a las 04:17
Uno de los libros que mayor impacto me causó en el momento de leerlo fue la edición en castellano de “Strategy of the Dolphin”, publicada en nuestro país por Ediciones Deusto, de Dudley Lynch y Paul L. Kordis. Es un libro que sigo recomendando a menudo.
Los autores tratan en su primer capítulo de fórmulas de cooperación efectivas en el mundo real. Nos dicen que cuando uno se ve en una situación de la que no puede escapar, en la que los otros que intervienen no se muestran colaboradores ni comunicadores, sólo tenemos tres opciones:
1. Hacer como las carpas [y "ser comidos"]
2. Hacer como los tiburones [y... bueno, ya sabéis lo que hacen los tiburones]
3. Aplicar el “ojo por ojo”.
Cuando aplicamos el “ojo por ojo”, nadamos como Delfines. Éstos responden con rapidez a todo movimiento “vil” del adversario, tomando represalias de forma apropiada. De hecho, los Delfines poseen un “gatillo supersensible” a la provocación. Retardar la respuesta a una provocación puede enviar un falso mensaje de debilidad o consentimiento. Es importante tomar represalias con prontitud.
Si los Delfines consideran necesario aplicar represalias, lo hacen sólo al 90% de la capacidad de movimiento o acción del otro jugador. Ahora bien, esta táctica puede llevarnos a una situación, potencialmente muy grave, en la que las dos partes quedan atrapadas en una escalada continua de ataques. ¿Cómo resuelven esto los “Delfines”?
Perdonando con rapidez. En el momento en que la otra parte muestra signos de estar dispuesta a colaborar de nuevo, los delfines lo aceptan y se ponen a trabajar en ello creativa y elegantemente.
En resumen, el “ojo por ojo” es la forma de ir a por soluciones directas cuando se nada con Tiburones y su objetivo es ayudar a que nazca la colaboración mutua.
9/08/2006 a las 06:31
Delfines…
Uno de los libros que mayor impacto me causó en el momento de leerlo fue la edición en castellano de ‘Strategy of the Dolphin’ , obra de Dudley Lynch con Paul L. Kordis, que fue publicada en nuestro país hace…