Mudanza!

12/08/2006

A partir de hoy se mueve el blog a El nido del escorpión. Las entradas y comentarios de este blog se han copiado al nuevo sitio. A partir de hoy, este blog queda desactualizado.

Nos vemos en http://www.elnidodelescorpion.es ;)

Mario López de Ávila tiene escrito en su blog una frase del libro que se está leyendo: “Just because others are involved in the game you are playing doesn’t mean they are playing the same game” de Russell Ackoff. Justo antes de disfrutar de mis cortas vacaciones caí en la cuenta de esa gran verdad.

Considero que mi comportamiento con la gente sigue la norma de “ojo por ojo”, o el comportamiento “tit for tat” ya descrito del dilema del prisionero. Este comportamiento dice que de primeras con la gente se coopera. El comportamiento futuro viene determinado por el comportamiento justamente anterior de la persona con la que te relacionas. Así, si en el primer encuentro tu cooperas y la otra persona deserta (hace algo en contra de las normas, ya sean sociales,legales, etc), la siguiente vez que tengas que relacionarte con ella, tú desertarás. La ley del Talión se considera algo vengativo, aunque yo no veo venganza en esta actitud. Veo que promueve la cooperación (cuando la otra persona vea que si ella va en contra de las normas y de dañe a ti, verá como tú haces lo mismo y la dañas a ella, al no querer ser dañada, cooperará), y además es justa y permite el aprendizaje del comportamiento (al recibir el castigo justo depués de la infracción). No es vengativa en el sentido de “venganza fría” que se sirve después de un tiempo de la ofensa, ni hay una contraofensiva de mayores magnitudes (de ahí el “ojo por ojo”). Otro refrán que ilustra este comportamiento puede ser “dar de su propia medicina”, y un poco más abierto, “donde las dan, las toman”.

Como decía, justo antes de tomar las vacaciones, pude ponerlo en práctica, cuando un conocido hizo un comentario de muy mal gusto y muy maleducado. Me sentó muy mal ese comentario ya que denotaba una falta de respeto. Le hice saber que había escuchado el comentario (que igual dijo en broma, vete tú a saber), pero no se disculpó. Eso sí, me preguntó al poco rato un par de cosas, y yo, aún dolida por la falta de respeto, le contesté con sus mismas palabras.

Mi gozo en un pozo. Mis palabras le resbalaron. Ni se inmutó. Y es que él, a pesar de estar en mi juego, no jugaba conmigo, como bien dice R. Ackoff.

Moraleja: si aplicais la estrategia ojo por ojo, hay que tener muy claro las normas sobre las que se basa la relación (o dilema), que en caso de las sociales, pocas veces están claras. Si no, en vez de dar ojo por ojo, te puedes encontrar limpiando barro con barro.

Poco antes de ser “conorado”, Ratzinger dio un discurso hablando sobre la dictadura del relativismo, termino usado para censurar la ideología secular moderna, la cual no reconoce nada como definitivo, cuya última meta consiste solamente en el ego y deseos de uno mismo. Scola, Patriarca de Venecia, habla de prevalecer la tradición. Comenta: “La palabra familia tiene un significado. La palabra familia significa la unión entre un hombre y una mujer abiertos a la vida. Mantengo que una pareja homosexual no constituye una familia”. Estos días en Valencia Benedicto ha usado muchas veces la palabra tradición para referirse a la familia.

Tradición… Familia…

Ahora resulta que sólo debemos acordarnos de las familias felices que nos pintan los cuentos y las películas. Antes la gente no se casaba por sobrevivir, donde los hijos eran vistos como ayuda de trabajo, antes la gente no se casaba por conveniencia, para hacer/deshacer lazos entre “familas” o apellidos y así aumentar el patrimonio, antes la mujer dentro de esa “familia” no estaba en un segundo plano, muchas veces tratada como un animal. Antes, los  homosexuales que se casaban parejas de diferente sexo no tenian profundos problemas emocionales…Antes, la gente siempre era feliz y vivía un matrimonio heterosexual pleno de amor. Porque la familia, para la iglesia, es definitiva.

No se trata de amor, no. Se trata de hombre y mujer. Se trata de un pene y una vagina. Así de claro, así de material. La iglesia quiere y desea que la familia sea tan sólo heterosexual (“…cuya última meta consiste sólamente en el ego y deseos de uno mismo”, te suena?)
Si no tienes un pene que fecunde de forma natural una vagina (ojo, que los que tienen problemas de fecundación caen fuera de “la familia” o “matrimonio”), y que además se intente cada vez que se mantienen relaciones sexuales, no puedes considerarte “familia” o un buen “matrimonio”. Lo que no entiendo es como tantos cristianos que caen fuera de la definicion de familia de la iglesia no se ayudan entre sí, no se quitan la venda de los ojos, y ven que lo que importa es disfrutar del amor de tu pareja, sin importar que tiene o deja de tener entre las piernas.

Me parece bien que cada uno tenga una opinión propia del tema. Pero habría que replantear ciertos argumentos muy poco cristianos, espirituales y solidarios.

“Los escorpiones son seres insociables y viven de manera independiente, en pocas oportunidades entran en contacto con otros alacranes”

Creo que esta afirmación se podría hacer de la gente…aunque sí, somos seres sociables, creo que somos muy independientes, demasiado independientes.